martes, 17 de abril de 2012

UN MOMENTO DE LA PROFESIÓN MONÁSTICA


Uno de los momentos que más impresiona de la Profesión Monástica es el de la postración, ésta se realiza en la mayoría de las órdenes, congregaciones o institutos de vida consagrada. San Benito, en el capítulo 58 de la Regla, dice que el monje se postre a los pies de los hermanos para pedir que oren por él. Normalmente, mientras el monje o monja está postrado se recitan las letanías. Cuando el novicio se ha postrado a los pies de todos, la comunidad se hace cargo de él, se compromete a recordarle constantemente su vocación a la santidad. Y el nuevo monje se compromete así frente a la comunidad, sabiendo que darse a ella es darse a Dios. La postración ha sido una postura que se ha utilizado a lo largo de la historia para orar, Benedicto XVI la relaciona con la oración en el huerto, al igual que hizo Cristo, el monje se postra y pide a Dios que se haga su voluntad en su vida y que tenga la valentía de entreguarla por sus hermanos.
Santa Teresita de Lisieux, dirigió al Señor esta súplica durante su postración: Concédeme cumplir mis votos con toda perfección y haz que comprenda lo que debe de ser una Esposa tuya.


2 comentarios:

  1. Ojala no me tarde mucho más, ya mucho he demorado!!! Ansío postrarme para mi futuro Esposo!!!

    Un abrazo hermanas,

    Inés María

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